Cuando hablamos de «rescatar un perrito» solemos imaginar una sola escena, pero cada caso es distinto. Entender las diferencias te ayuda a actuar mejor y a proteger tanto al animal como a ti.
1. Rescate de emergencia
Un perrito atropellado, con una herida grave, convulsionando o sin poder levantarse. Aquí el tiempo manda: la prioridad es llevarlo a una veterinaria cuanto antes. Muévelo con cuidado, sobre una cobija o una superficie firme, y evita tocar sus heridas.
2. Rescate por abandono
El perro que alguien dejó en un potrero, en una esquina o amarrado a un poste. Suele estar asustado y desconfiado, así que necesita paciencia. Dale agua y comida desde una distancia prudente, deja que se acerque a su ritmo y, cuando lo permita, llévalo a una valoración veterinaria (en esta guía te contamos el paso a paso).
3. Perritos mayores o enfermos en la calle
Son los que más sufren y los que menos oportunidades tienen de ser adoptados. Un abuelito con problemas en la piel, en las articulaciones o en los ojos no resiste mucho tiempo a la intemperie. A ellos, precisamente, dedicamos nuestro trabajo: darles albergue, salud y una vejez digna (te lo contamos en este artículo).
4. Rescate por maltrato: aquí entra la fuerza pública
Cuando una persona golpea, tortura, encierra sin comida ni agua o abandona a un animal con crueldad, no basta con llevarse al perro. Detrás hay un delito, y quien lo comete debe responder ante la ley.
En Colombia, la Ley 1774 de 2016 reconoce a los animales como seres sintientes y convirtió el maltrato animal en delito, con consecuencias como prisión, multas e inhabilidad para tener animales.
Por eso, en estos casos siempre hay que acudir a las autoridades:
- La fuerza pública puede intervenir cuando el animal está dentro de una propiedad o cuando hay riesgo para quien lo ayuda.
- Todo se documenta: fotos, videos, valoración veterinaria y testimonios.
- La denuncia permite que el caso siga su curso legal.
No hagas justicia por tu cuenta. Enfrentar a un maltratador puede ponerte en peligro y entorpecer el proceso.
¿Cómo denunciar el maltrato?
- Guarda evidencia sin arriesgarte: fotos, videos, fechas, horas y dirección.
- Llama a la línea 123 de la Policía si el animal está en peligro inmediato.
- Presenta la denuncia ante la Fiscalía o la inspección de policía de tu zona.
- Haz seguimiento al caso y comparte la información con redes de protección animal de tu ciudad.
Cada caso tiene su ritmo
Algunos rescates se resuelven en una hora; otros toman semanas de trámites y paciencia. Lo que no cambia es el objetivo: que ese perrito deje de sufrir y que quien le hizo daño responda.
Si quieres apoyar a los perritos ancianos y en indefensión que cuidamos, puedes donar aquí o sumarte como voluntario.